Experiencia con botellas sensoriales en Infantil (DIY)

Llevo una temporada viendo por las redes sociales el uso de botellas sensoriales de toda clase como recurso a tener en cuenta dentro de las aulas. Y he recordado que la pasada Escola d’Estiu hicimos un taller durante nuestra semana científica para fabricar una para cada peque de 2 y 3 años. ¡Y he decidido compartirlo!

Para este DIY en concreto utilizamos el siguiente material:

1 botella pequeña de agua

Gomitas redondas de las que utilizan para hacer pulseras

Abalorios pequeños de colores para hacer pulseras y/o collares

Purpurina

Agua

*Pero todo en esta vida es cuestión de creatividad y se pueden realizar estas u otras botellas sensoriales con infinidad de materiales.

El taller consistió en que cada peque, con todo el material a su alcance, exceptuando el agua y la purpurina, iba llenando su botella con aquello que más le apeteciera. Siento no tener fotos del proceso, pero fue genial ya que los peques trabajaron mucho la pinza y pusieron fuertes los músculos de sus manitas. Objetivo muy importante en esta etapa.

Una vez rellenado, en el baño de la clase añadimos agua hasta la mitad de la botella. Los más mayores (3 años) lo hicieron estupendamente bien de manera autónoma y reforzamos el concepto de mitad. Con los peques de 2, hizo falta algo de ayuda…

Después cada uno eligió el color de purpurina y la cantidad deseada.

Legión de botellas sensoriales a falta de dar el toque de color con la purpurina

Legión de botellas sensoriales a falta de dar el toque de color con la purpurina

Como buena “científica” que fuí en esos días, días antes del taller realicé mi propio experimento en casa para probar sin los peques delante y preparar el taller. Por lo que dispongo de mi propia botella sensorial para poder mostrárosla.

Las fotos han sido realizadas este mismo fin de semana, por lo que ya ha pasado casi un año de la creación de la botella y sigue intacta. Además, alguno de mis peques d’Escola d’Estiu se convirtieron en Apatxes y alguna que otra botella ha aparecido a lo largo del curso por clase, por lo que el test de calidad ha sido superado con creces.

Mi botella sensorialComo veis, para finalizar la botella, “precintamos” bien el tapón con celo del mismo color para evitar posibles sustos.

Detalle del material de las gomitas

Detalle del material de las gomitas

Detalle purpurina

Detalle purpurina

Botella tumbada

Botella agitada

Botella agitada

Detalle

Lo mejor de este taller, no fue únicamente su realización. También destaco la motivación de los peques por el efecto tan vistoso que tiene la botella una vez acabada. Esto hizo que tuvieran muchas ganas de fabricarse una y estuvieran muy concentrados trabajando.

Pero sobretodo me gustaría destacar  el efecto relajante que se producía en los peques al manipularlas. Todas las botellas estuvieron en el rincón científico durante toda esa semana y era maravilloso encontrarte peques tumbados en las colchonetas en cualquier momento moviendo su contenido de manera pausada, observando los cambios que la luz producía… Incluso los más nerviosos. Creo que las botellas sensoriales con líquido son perfectas para obtener este estado de placidez.

Así que desde aquí os animo a realizar botellas sensoriales en el cole o en casa. Y jugar con diferentes materiales para conseguir texturas y sensaciones diferentes.

Si es así, ¡me gustaría verlas! Podemos reunir vuestras prepuestas en instagram con el hasta #ideasbotellassensoriales ¿Qué os parece? 😉

 

 

CC BY-NC-SA 4.0
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